Disponer de información en tiempo real se convierte en una ventaja clave para optimizar procesos, anticipar problemas y reducir costes. Pero ¿cómo hacerlo sin disparar el consumo energético o depender de redes poco fiables? La respuesta está en los sensores Low-Power: dispositivos IoT diseñados para funcionar durante años con baterías estándar o energía solar, ofreciendo datos continuos sin grandes inversiones ni mantenimiento constante.
1. Retos de los sensores
- Consumo energético limitado, que dificulta la electrificación de nuevas instalaciones.
- Costes elevados de mantenimiento, especialmente si existe dispersión geográfica.
- Conectividad inestable o inexistente en muchas zonas.
Estas condiciones exigen soluciones que combinen autonomía, bajo consumo y comunicaciones de largo alcance, sin depender de infraestructuras costosas o redes cableadas.
2. ¿Qué son los sensores Low-Power?
Los sensores Low-Power son dispositivos capaces de recopilar datos como temperatura, humedad, CO₂, vibraciones o presión de forma eficiente y enviar esta información periódicamente a través de redes de baja potencia y largo alcance (LPWAN) como LoRaWAN, Sigfox o NB-IoT.
Ventajas clave:
- Autonomía de hasta 10 años con baterías estándar.
- Instalación sencilla, sin necesidad de cableado ni alimentación externa.
- Conectividad incluso en zonas remotas, gracias a las redes LPWAN.
- Costes operativos muy bajos y escaso mantenimiento.
3. Beneficios concretos para las pymes industriales
- Digitalizar procesos sin grandes inversiones: los sensores Low-Power permiten realizar un monitoreo continuo gracias a su funcionamiento autónomo, lo que facilita la digitalización de procesos industriales sin necesidad de costosas infraestructuras o sistemas complejos.
- Reducir costes de mantenimiento: al incorporar alertas tempranas ante condiciones anómalas como vibraciones, temperatura o humedad, estos sensores ayudan a detectar problemas antes de que se conviertan en fallos graves, reduciendo así los gastos asociados al mantenimiento correctivo.
- Aumentar la trazabilidad: la obtención automática de datos directamente desde el campo o la planta mejora la trazabilidad de los procesos y materiales, permitiendo un seguimiento más preciso y una mejor toma de decisiones basada en información en tiempo real.
- Prolongar la vida útil de activos: mediante la monitorización y la prevención de fallos causados por el deterioro ambiental, los sensores Low-Power contribuyen a extender la vida útil de maquinaria y equipos, maximizando la inversión realizada por la pyme.
4. Ideas de casos de uso práctico:
- Granja de ovino: seguimiento remoto de condiciones en naves para evitar desplazamientos innecesarios.
- Cooperativa hortofrutícola: sensores de CO₂ y etileno en cámaras de conservación para automatizar la ventilación.
- Bodega artesanal: seguimiento continuo de barricas sin cambiar baterías ni instalar cableado.
- Secadero de castañas: control automático de temperatura y humedad para optimizar el secado.
5. ¿Cómo te ayuda DIGIS3?
Desde DIGIS3 acompañamos a las pymes en el camino hacia la digitalización con soluciones adaptadas:
- Asesoramiento personalizado: te ayudamos a identificar qué tecnologías son las más adecuadas para tu actividad.
- Formación y capacitación en tecnologías como IoT, inteligencia artificial y robótica, esenciales para impulsar la innovación.
Próximo paso: cuéntanos tu reto y validaremos si los sensores Low-Power pueden ser la solución adecuada antes de realizar la inversión. Escríbenos a info@digis3.eu o solicita tu diagnóstico desde el formulario de la web.